El retorno de los brujos

Blog dedicado al mundo del libro "el retorno de los brujos" de LOUIS PAUWELS – JAQUES BERGIER Autor: Poli Flores.

Sunday, April 02, 2006

Algunos datos antes de comenzar

En 1953 un amigo común puso en contacto a Jacques Bergier con Louis Pauwels, un periodista y escritor de convicciones humanistas y tendencias místicas. Aunque aparentemente no tenían mucho en común, pronto surgió la amistad y de ahí el proyecto de un libro en colaboración. La idea original de Pauwels era escribir sobre la historia y la actualidad de las sociedades secretas, pero Bergier lo convenció para ampliar la tabla de contenidos. Trabajaron juntos durante varios años. El material (libros, datos, casos) lo proporcionaba Bergier y la redacción final correspondía a Pauwels. El resultado fue El retorno de los brujos (Le matin des magiciens), subtitulado "Una introducción al realismo fantástico" y lo publicó Gallimard en 1960. Estos son algunos de los temas que abordaba:
1. La alquimia. Enlazando con una crítica del positivismo y el reduccionismo cientifista heredados del siglo XIX, los autores exponen el procedimiento alquímico como muestra de un saber técnico alternativo pero no forzosamente opuesto a la ciencia moderna.
2. Las civilizaciones desaparecidas. Inspirándose en las recopilaciones de hechos extraños de Charles Hoy Fort (al que califican de "Rabelais cósmico") Bergier y Pauwels consideran la posibilidad de que otras civilizaciones hayan florecido sobre la Tierra y se hayan extinguido antes de nacer la nuestra y enumeran indicios que con el tiempo se han convertido en tópicos: las pirámides egipcias, la Isla de Pascua, las pistas de Nazca, las cartas de Piri Reis, diversos textos hindúes, etc.
3. Nazismo y esoterismo. La tesis de los autores sobre la Alemania nazi es que sólo una transformación radical de la base cultural y moral permite explicar lo inexplicable, el crimen y el desastre absolutos. "En el país de Einstein y de Planck," escriben, "se empieza a profesar una ‘física aria’. En el país de Humboldt y de Haeckel, se empieza a hablar de razas. Nosotros pensamos que tales fenómenos no se explican por la inflación económica." Bergier y Pauwels detallan la vinculación de la cúpula nacionalsocialista a cultos esotéricos, así como la creencia en mitologías y cosmogonías aberrantes que en determinado momento se convierten en la ciencia oficial. Las primeras páginas de "El pueblo blanco" de Arthur Machen, donde éste distingue el mal absoluto de las pequeñas, banales maldades castigadas por el código penal, les sirve para ilustrar su posición. Machen, por cierto, estaba afiliado a la Golden Dawn, una sociedad iniciática inspirada en la Rosacruz.
4. La parapsicología. Quizá uno de los pasajes más célebres del libro es el que relata un experimento telepático supuestamente organizado por la Marina de los EE.UU. en 1958: a lo largo de varias sesiones un sujeto a bordo del submarino atómico Nautilus habría intentado adivinar qué cartas sacaba al azar un aparato mecánico situado en una base en tierra firme. El porcentaje de logros habría superado con creces lo estadísticamente "normal".
¿Qué pretendían demostrar Bergier y Pauwels con todo esto? Que la realidad puede ser mucho más compleja de lo que suponemos o imaginamos. Nuestra percepción de los hechos y nuestro juicio acerca de lo verdadero y de lo falso está necesariamente sesgado por todos los estándares, concepciones y teorías establecidos, implícitos en el sentido común. Lo que nos parece falso, anormal o "fantástico" es simplemente lo que no cabe en la manera común de ver las cosas. Mejor apartarlo, olvidarlo: condenarlo, como diría Charles Fort, maestro literario de H. P. Lovecraft. Lo que proponen Bergier y Pauwels es que nos liberemos de prejuicios, de teorías y concepciones caducas y volvamos a mirar directa y valerosamente a los hechos cara a cara, uno a uno, por fantásticos que resulten, antes de decidir con cuáles nos quedamos. "No nos lo creemos todo," escribieron, "pero creemos que todo debe ser examinado."
Lo fantástico sería entonces lo que queda tras el velo de las apariencias del sentido común y el saber oficial. El "realismo fantástico" era para sus promotores una suerte de realismo superior o superrealismo, una síntesis integradora de poesía y ciencia capaz de desvelarnos verdades nuevas e importantes que hasta ahora se ocultaban en las sombras. En las páginas de El retorno se dan cita personajes tan diversos como el biólogo J. B. S. Haldane, el jesuita Theilard de Chardin, Arthur Clarke, Lovecraft, Borges o Meyrinck. Desde este punto de vista se entiende mejor uno de los rasgos más polémicos del estilo de Bergier: su falta de apego a las pruebas e incluso a la literalidad de los hechos. No hay referencias que avalen el experimento del Nautilus, ni que Lovecraft le contara que estuvo en París, con Poe, en sueños. ¿Significa eso que Bergier mentía en ambos casos? No tiene por qué ser así. En cualquier caso son anécdotas perfectas, redondas, reveladoras de cuestiones o aspectos importantes. Casi podríamos decir que si no son ciertas merecerían serlo. ¿Cabe una respuesta más propiamente lovecraftiana que aquella: "With Poe, in a dream"? Desde luego no es fácil explicar que Bergier conociese tan bien a Lovecraft en fecha tan temprana como 1955 si no se habían escrito, cosa por otra parte perfectamente posible. Negarlo tajantemente como hacen algunos sólo porque no se conocen las cartas parece algo mezquino.

Palabras de Louis Pauwels sobre el libro y Berguier


Este libro, como ya he dicho, debe mucho a Jacques Bergier. No solamente en su teoría general, que es el fruto del matrimonio de nuestras ideas, sino también por su documentación. Todos los que han conocido a este hombre de memoria sobrehumana, de curiosidad devoradora y —lo que es aún más raro— de presencia de espíritu constante, me creerán si les digo que un lus­tro al lado de Bergier me ha ahorrado veinte años de lectura activa. En su cerebro poderoso funciona una bi­blioteca formidable: la elección, la clasificación, las más complejas conexiones se producen en ella con rapidez electrónica. El espectáculo de esta inteligencia en movi­miento ha provocado siempre en mí una exaltación de
las facultades, sin la cual me hubiese sido imposible la concepción y la realización de este libro.
En un despacho de la calle de Berri, que un gran impresor puso generosamente a nuestra disposición, reunimos gran cantidad de libros, de revistas, de boleti­nes y de periódicos en todas las lenguas. Una secretaria escribió al dictado millares de páginas de notas, citas, traducciones y reflexiones. En mi casa, en el MesnilleRoi, proseguíamos todos los domingos nuestra conver­sación, interrumpida por lecturas, y, por la noche, con­signaba yo por escrito lo esencial de nuestra charla, las ideas que habían surgido de ella, las nuevas rutas de in­vestigación que nos había inspirado. Cada día, durante cinco años, me senté a mi mesa al amanecer, pues después me esperaban largas horas de trabajo en el exte­rior. Dado el estado de las cosas en este mundo al que no queremos eludir, la cuestión del tiempo es cuestión de energía. Pero hubiésemos necesitado otros diez años, muchos medios materiales y un numeroso equi­po para enfocar debidamente nuestra empresa. Quisiéramos, si un día disponemos de algún dinero, arranca­do aquí y allá, crear una especie de instituto en el que prosiguieran los estudios apenas esbozados en este li­bro. Espero que estas páginas nos ayuden a lograrlo, si es que tienen algún valor. Como dice Chesterton, «la idea que no trata de convertirse en palabra es una ma­la idea, y la palabra que no trata de convertirse en ac­ción es una mala palabra».

Friday, March 31, 2006

La leyenda de Jacques Bergier


Al leer sobre la vida de Jacques Bergier llaman enseguida la atención su precocidad, sus facultades intelectuales y la diversidad de sus actividades e intereses. Nació en 1912 en Odessa, Ucrania, en el seno de una familia judía. En 1920 la guerra civil que siguió a la Revolución de Octubre les obligó a emigrar hasta Krzemieniec, en Polonia. Aunque no fue a la escuela, aprendió francés, inglés y alemán y física y matemáticas por su cuenta en la biblioteca local. Desarrolló una capacidad lectora y una memoria prodigiosas: se dice que podía absorber y retener el contenido de un libro en pocos minutos. Además de la ciencia, le atraían los relatos de ciencia ficción rusos y americanos y los misterios de la Cábala que le enseñaba el rabino. En 1925 la familia Bergier se estableció definitivamente en París. Allí el joven Jacques se matriculó en la escuela primaria y en el Liceo a fin de obtener certificados oficiales y luego en la Sorbona, donde se graduó como ingeniero químico. En 1936 entró a formar parte del equipo de André Helbronner, pionero de la investigación nuclear. Las posibilidades de la energía atómica lo fascinaron y soñó con edificar un imperio industrial basado en el poder del átomo. Por otra parte fue también Helbronner quien le habló por primera vez de la alquimia y le hizo ver que los laboratorios y la química física no tenían por qué ser toda la verdad y la única verdad.
Bergier seguía leyendo ciencia ficción, sobre todo en revistas americanas. En esta época se publicaron dos cartas suyas en Weird Tales, ambas a propósito de H. P. Lovecraft: "De un lector francés" ("From a French Reader") en marzo de 1936 y "De un entusiasta francés" ("From a French Enthusiast"), un sentido homenaje al escritor de Providence tras su muerte, en septiembre de 1937. Más tarde aseguró haber mantenido relación epistolar con Lovecraft durante varios años, pero desgraciadamente no queda constancia de ello.
En 1940 la ocupación alemana convirtió a Bergier en un hombre de acción. La persecución de los judíos lo había concienciado y aproximado a las organizaciones comunistas y anarquistas. Se unió a la resistencia y en virtud de sus conocimientos técnicos se encargó de la fabricación de bombas, emisoras de radio, dispositivos de escucha telefónica y otros. En 1942 plasmó su experiencia en un Manual del perfecto saboteador que se editó en 38 idiomas y se distribuyó desde Londres. Su grupo fue el que descubrió el emplazamiento de la base secreta de pruebas de los tristemente célebres cohetes V2 en Peenemünde, en el Mar Báltico. En noviembre de 1943 Bergier fue detenido por la Gestapo. Lo encerraron y torturaron en el campo de Neue Bremme en primer lugar y después en Mauthausen, pero sobrevivió. Durante su confinamiento creyó descubrir curiosos poderes parapsicológicos: adivinaba de qué tenían hambre sus compañeros y sabía siempre cuándo le seguían. Tras la liberación participó en la caza de criminales de guerra y prestó asesoramiento a los servicios de espionaje y contraespionaje franceses. Todos los países aliados reconocieron su labor y lo condecoraron. En Rusia incluso se le dedicó una película documental.

Bienvenidos al Realismo Mágico.


Cuando tenía 14 años llegó a mis manos un libro que mi padre, ese gran desconocido, leía hacía muchisimos años atrás: El Retorno de los Brujos de LOUIS PAUWELS y JAQUES BERGIER. Durante mucho años despues de su partida ese libro estuvo dando vueltas por la casa sin conseguir que nadie le preste atención y debo reconocer que yo núnca me tomé la molestia de investigarlo, un poco por el título que ya me daba mala espina y otro porque mi abuela decia que ese libro, debia de tener alguna relación con la "magia negra". Lo cierto es que un día no lo ví más. Seguramente mi madre lo había tirado al cesto de basura.
6 años despues recorriendo una de las innumerables librerías de la calle Corrientes en la ciudad de Buenos Aires (Argentina) me encontré con un ejemplar de ese libro. Fue ahi que por primera vez me animé a abrirlo y leerlo con curiosidad. (Supongo que algunas cosas estan predestinadas a que sucedadan hasta que se logre una especie de "cometido cósmico", como sea para mi fue una señal).
Solo me hizo falta leer algunas páginas para entender que mi padre no estaba tan muerto como me imaginaba, porque solo un alma inquieta puede tener un libro como ese en su biblioteca personal. A esa edad, en esa circunstancia de mi vida ese libro fue crucial. Una especie de revelación. Por supuesto que compré ese ejemplar aquella vez. por supuesto que está conmigo desde hace 15 años. Por supuesto que quiero compartir contigo los mejores pasajes de este libro enigmático. Bienvenido a este mundo de realismo fantastico. Un blog que dedico a mi padre, la persona más cerca que lamentablemente jamás pude conocer.Poli Flores.